El Trastorno Afectivo Estacional (TAE) es un tipo de depresión que aparece en la misma época cada año, generalmente durante los meses de otoño e invierno. También conocido como depresión estacional o depresión invernal, este trastorno afecta aproximadamente al 5% de la población, siendo más frecuente en mujeres que en hombres.
El trastorno afectivo estacional es una condición real y tratable. Si los días más cortos afectan significativamente tu bienestar, no dudes en buscar ayuda. Con el tratamiento adecuado, puedes recuperar tu energía y disfrutar de todas las estaciones del año.
Síntomas del TAE: ¿Cómo identificarlo?
Los síntomas del trastorno afectivo estacional suelen comenzar a finales de otoño y pueden incluir:
- Tristeza persistente o estado de ánimo bajo.
- Falta de energía y fatiga constante.
- Dificultad para concentrarse.
- Cambios en el apetito, especialmente antojos de carbohidratos.
- Hipersomnia o necesidad de dormir más horas.
- Pérdida de interés en actividades que antes disfrutabas.
- Irritabilidad y ansiedad.
Si experimentas estos síntomas durante varias semanas consecutivas en otoño o invierno, es importante consultar con un profesional de la salud mental.
¿Qué causa la depresión estacional?
La falta de luz solar durante los meses más oscuros del año es el principal desencadenante del TAE. Esta reducción de luz afecta directamente a:
- Serotonina: La disminución de luz solar reduce los niveles de este neurotransmisor relacionado con el estado de ánimo.
- Melatonina: Los cambios en la luz alteran la producción de melatonina, afectando el ciclo sueño-vigilia.
- Ritmo circadiano: El reloj biológico interno se desajusta con las horas reducidas de luz natural.
Tratamiento y estrategias para combatir el TAE
Fototerapia o terapia de luz
La terapia de luz brillante es el tratamiento más efectivo para el trastorno afectivo estacional. Consiste en exponerse diariamente a una lámpara especial que emite luz intensa (10.000 lux) durante 20-30 minutos, preferiblemente por la mañana.
Maximiza la exposición a luz natural
Sal al exterior durante las horas de luz, especialmente por la mañana. Abre cortinas y persianas, y colócate cerca de las ventanas mientras trabajas o lees.
Mantén una rutina de ejercicio
La actividad física regular aumenta los niveles de endorfinas y serotonina. Incluso 30 minutos de caminata diaria pueden marcar una gran diferencia en tu estado de ánimo.
Cuida tu alimentación
Aunque tengas antojos de carbohidratos, mantén una dieta equilibrada rica en omega-3, vitamina D y proteínas. Estos nutrientes son esenciales para la salud mental.
Considera la ayuda profesional
La psicoterapia cognitivo-conductual adaptada al TAE ha demostrado ser muy efectiva. En algunos casos, tu médico puede recomendar suplementos de vitamina D o medicación antidepresiva.




