La caída del párpado, causas y tratamiento

doctora luz maria vasquez imo

Muchas veces cerramos voluntariamente los ojos para tratar de centrar todos los sentidos en uno solo (como el oído o el olfato), recuperar un recuerdo o concentrarnos. También cuando queremos descansar y, ineludiblemente, para dormir.

Sin embargo, la mayoría de veces abrimos y cerramos los ojos de forma totalmente involuntaria. De hecho, nuestros párpados superiores suben y bajan de forma autónoma miles de veces al día sin que nos demos ni cuenta. Concretamente, parpadeamos decenas de veces por minuto, lo que supone abrir y cerrar los ojos unas 20.000 veces durante un día. Este parpadeo constante es el mecanismo natural que tienen nuestros ojos para mantenerse protegidos e hidratados y poder expulsar todas aquellas partículas (arena, polvo, polen, etc.) que puedan entrar en la superficie ocular.

Pero algo tan aparentemente insignificante e intrascendente y a lo que no prestamos la más mínima atención (porque está presente de forma constante en nuestra vida, como la respiración o el latido del corazón) puede dejar de funcionar o hacerlo deficientemente. Cuando esto sucede, la persona que lo sufre ve afectada gravemente su calidad de vida.

De todas las malposiciones palpebrales – esto es, las diferentes posiciones anómalas que pueden adoptar los párpados por diferentes motivos – la caída del párpado (ptosis) es la más común y se estima que afecta a más de la mitad de los mayores de 60 años, aunque también puede afectar a bebés y niños.

Las personas con ptosis no pueden elevar ni bajar el párpado superior de uno o ambos ojos, o bien los tienen entreabiertos o entrecerrados permanentemente. Por este motivo, además de alterar la apariencia física (con la consiguiente afectación a nivel de autoestima e impacto en la vida personal, social y laboral), la ptosis reduce el campo visual en un porcentaje que dependerá del grado de caída del párpado.

Solucionar este problema mecánico que impide abrir y cerrar correctamente el párpado ha sido, durante décadas, un auténtico reto para los cirujanos plásticos y, desde hace unos años, también para los especialistas en cirugía oculoplástica (oftalmólogos expertos en cirugía plástica ocular), ya que son ellos los que conocen a la perfección el ojo y todo lo que le rodea y están acostumbrados a trabajar en este pequeño órgano, extremadamente delicado y de espacio limitado, y en la piel de alrededor (la más fina y frágil de todo el cuerpo).

Precisamente la compleja corrección de la ptosis palpebral fue uno de los temas centrales de la última edición del Barcelona Oculplastics, un congreso internacional que organiza el Instituto de Microcirugía Ocular (IMO) y que reunió, los pasados 31 de marzo y 1 de abril, a 300 de los mejores especialistas en oftalmología, oculoplástica, cirugía plástica y medicina estética.

Sabéis que desde Sanitum confiamos en el IMO para el cuidado de nuestra salud ocular y ya os hemos hablado de las importancia de las revisiones oftalmológicas infantiles e incluso hemos compartido el paso a paso de una cirugía refractiva con láser.

En esta ocasión, como blog de salud, hemos tenido la oportunidad de poder asistir a este congreso sobre estética oculofacial y entrevistar a la doctora Luz María Vásquez, oftalmóloga de IMO y miembro del Comité Organizador del Barcelona Oculplastics, para hablar sobre la ptosis, la cirugía de párpados y otros problemas patológicos y funcionales del ojo, así como de las últimas técnicas en estética y rejuvenecimiento de la zona ocular. Os transcribimos la entrevista a continuación.

 

doctora luz maria vasquez imo

 

¿Cómo afecta la ptosis en la calidad de vida de quienes la sufren?

La ptosis implica que el párpado superior caiga y cubra parcial o totalmente el ojo, por lo que se reduce el campo visual y muchas veces obliga a adoptar posturas anómalas para poder ver (como por ejemplo, levantar el mentón e inclinar la cabeza hacia atrás). Esta alteración del campo visual será más o menos grave en función del grado de caída del párpado. Si este llega a tapar parte o toda la pupila, la visión se verá seriamente afectada. En este sentido, una persona con un ojo sano puede llegar a tener una calidad de vida muy similar a la de una persona con ceguera por culpa de este problema mecánico (la incapacidad de elevar y bajar el párpado) y verse obligada a abandonar muchas de sus actividades cotidianas como conducir, trabajar, etc. Asimismo, al afectar la apariencia del rostro, la ptosis suele causar una preocupación estética que puede provocar problemas psicológicos y sociales. Por suerte, actualmente contamos con diferentes técnicas quirúrgicas que nos permiten devolver la movilidad al párpado afectado, mejorando al mismo tiempo la funcionalidad del ojo y su estética.

¿Hay algún modo de prevenir la caída del párpado?

La ptosis no se puede prevenir, pero se puede detectar fácilmente en fases iniciales y actuar antes de que el campo visual quede afectado y altere la apariencia física de forma pronunciada.

El envejecimiento es la principal causa de la ptosis. ¿Significa que todos la sufriremos a partir de cierta edad?

Aunque el envejecimiento sea el causante del tipo de ptosis más común (ptosis aponeurótica), esto no implica que todos vayamos a sufrir una caída de los párpados con el paso del tiempo. En este caso, las ptosis se produce porque los tejidos palpebrales envejecen y el músculo elevador (el encargado elevar el párpado superior) se afloja.

 

doctora luz maria vasquez imo

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¿Cuándo deberíamos acudir al oftalmólogo por una ptosis?

La caída del párpado, en adultos, suele ser adquirida y, como hemos visto, se produce en la mayoría de los casos debido a la edad avanzada. Es importante acudir al oftalmólogo antes de que empeore con el tiempo y altere de forma importante la visión y la apariencia.

Sin embargo, también puede producirse por culpa de un traumatismo, la presencia de un quiste o tumor, una parálisis, una infección o inflamación importante, así como otras enfermedades del músculo elevador y desórdenes neurológicos. En estos casos, la ptosis suele aparecer de forma rápida (repentina, en días o pocas semanas) y hay que acudir al especialista para que pueda determinar la causa de esta caída del párpado y actuar en consecuencia.

Asimismo, en el caso de los niños, la ptosis suele ser de origen congénito (aparece desde el nacimiento) y está relacionada, por lo general, con un mal desarrollo embrionario del músculo elevador. De este modo, la ptosis infantil suele ser evidente desde que el bebé nace y es fundamental que un oftalmólogo especializado en ptosis pueda seguir su evolución desde los primeros días hasta que sea posible la intervención.

¿Por qué es tan importante intervenir quirúrgicamente en el caso de los niños con ptosis?

Hasta alrededor de los ocho años, los niños se encuentran en un momento de desarrollo visual. Si este proceso no se puede realizar de forma completa por culpa de una ptosis que cubre parcial o totalmente la pupila, corremos el riesgo de que el niño sufra de ‘ojo vago’ o ambliopía, estrabismo o visión borrosa. Esto se produce porque el ojo afectado de ptosis no recibe los estímulos visuales adecuados y no desarrolla todo su potencial.

Desde el IMO creemos que, por este motivo, el límite para intervenir a los niños con ptosis debería estar a los siete años (precisamente una de las discusiones del Barcelona Oculoplastics giró en torno al momento en que debe intervenirse la ptosis, en lo que hay un creciente consenso de los especialistas para hacerlo en edades tempranas). No obstante, aconsejamos, por lo general, que la operación se haga antes de que el niño inicie su etapa escolar (3, 4 ó 5 años) para evitarle estigmas, burlas o complejos que puedan afectar su desarrollo psicológico y social.

En los primeros meses de vida, no hay necesidad de operar al bebé, porque los pequeños están la mayor parte del tiempo tumbados, de modo que la caída del párpado no les afecta la visión. El problema está cuando empiezan a levantarse y a permanecer ratos sentados, ya que en estas posiciones el párpado sí les cubre la pupila y, por tanto, les tapa la visión. En este sentido, hay especialistas que somos partidarios de operar a los niños con esta patología alrededor del año de edad.

No os perdáis la historia de Lucía, cuya operación no solo ha cambiado su aspecto físico, sino su capacidad visual y, en consecuencia, su carácter y su manera de relacionarse con su entorno. La ptosis y en especial, la ptosis infantil, es una patología que requiere un alto nivel de especialización por parte del médico que la trata. 

 

¿Cómo padres, podemos sospechar que nuestro hijo tiene algún problema en los párpados?

Generalmente, la caída del párpado superior puede percibirse a simple vista. Sin embargo, cuando se trata de una ptosis leve, puede ser difícil de detectar. Por esta razón, es importante estar atentos durante los primeros años de vida de los niños. Si notamos que nuestros hijos presentan algún tipo de dificultad para mantener los ojos abiertos mientras leen, escriben o dibujan, debemos consultar a un especialista.

¿Después de la cirugía para los párpados caídos, se recupera totalmente la capacidad visual?

Actualmente contamos con diferentes técnicas quirúrgicas que nos permiten devolver la movilidad al párpado afectado y, por tanto, recuperar completamente la visión, al mismo tiempo que se mejora la estética oculofacial. La elección de una u otra cirugía dependerá de diferentes factores como el tipo de ptosis o la edad del paciente. No obstante, el objetivo siempre es conseguir los mejores resultados a nivel de visión y estética, reduciendo las posibles complicaciones, minimizando el número y el tamaño de las cicatrices y haciendo que estas sean lo menos perceptibles posibles. Lo óptimo es que esto se pueda lograr en una sola intervención, pero en ocasiones se puede requerir una o dos cirugías más para hacer algunos retoques y conseguir la altura del párpado y la curvatura del ojo deseadas.

 

cirugia ptosis ramon medel imo

 

En IMO realizan, de forma precursora, hasta ocho técnicas quirúrgicas distintas para corregir la ptosis. Cuando el músculo elevador conserva algo de movilidad, se opta por cirugías que actúan sobre él. Pero en los casos en los que este músculo está totalmente inmóvil, la solución viene de más arriba: del músculo frontal. La estrategia es ir a buscar un punto de anclaje en el músculo situado sobre cada ceja para aprovechar su movilidad – esa que nos permite realizar muecas de enfado, preocupación o sorpresa – para anclar el músculo elevador del párpado y valerse del primero para subirlo y bajarlo.

Es lo que se conoce como la cirugía de ptosis con suspensión al frontal, una delicada operación que tiene como referente al  doctor Ramón Medel, coordinador de los departamentos de Oculoplástica y Estética y rejuvenecimiento oculofacial de IMO, así como a las doctoras Luz María Vásquez y Eva Ayala, también del Instituto de Microcirugía Ocular.

 

barcelona oculoplastics

 

Esta intervención puede hacerse de forma directa, uniendo el músculo frontal directamente con el músculo elevador del párpado, o de forma indirecta, utilizando un material (sintético o autólogo, esto es, del propio paciente), para conectar ambos músculos. Esta técnica se conoce también como flap frontal directo.

En la edición anterior del congreso, celebrada hace dos años, el doctor Ramón Medel mostró esta técnica en directo, suscitando un gran interés entre sus colegas de todo el mundo. De hecho, hace ya unos 20 años que doctor Medel introdujo en Europa la cirugía de la suspensión frontal, hoy en día perfeccionada por él mismo con la técnica directa, que aplica incluso en bebés.

En el marco del Barcelona Oculoplastics se realizaron simposios, conferencias y talleres sobre la retracción palpebral, una malposición del párpado que deja al descubierto parte del globo ocular, y de cómo la oculoplástica y las diferentes técnicas de estética oculofacial pueden contribuir a rejuvenecer el contorno de los ojos y, por tanto, la apariencia del rostro.

Próximamente aquí, en Sanitum, dedicaremos un post para contaros las novedades sobre este tema y por qué es tan importante acudir a un centro médico con garantías y médicos altamente especializados en oculoplástica para realizar ciertos tratamientos.

 

Rosa Lecina

Periodista de salud, belleza y bienestar. Lo que más me gusta de mi trabajo es que me permite aprender cosas nuevas cada día y poder compartirlas con los demás. Desde Santium espero poder descubriros todo aquello que nos ayude a vivir una vida más sana. Podéis contactarme en: blogsanitum@gmail.com

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